El mayor poder (parte II)

Publicado: marzo 5, 2012 en Uncategorized
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Información, inconsciencia, hipnotismo, conformismo, servilismo, esclavización.

Un grupo de palabras demasiado presentes en el día a día del mundo, claves para el desarrollo de un plan capaz de provocar el sometimiento total de las masas. Vivimos tiempos en los que las injusticias sociales y las pérdidas de derechos trascurren a una velocidad tal, que no podemos  asimilar semejante shock. Mientras esto sucede, el poder que todo lo posee, adquiere más y más control sobre todos nosotros.

Pero veamos algún punto más para entender las herramientas que hacen funcionar este plan:

Continuando con aquellos aspectos relacionados con la información, cabe pararse en otro tipo de medios menos mediáticos que la televisión, pero no por ello menos importantes, tales como la prensa escrita, la radio e internet.

Los dos primeros son perfectamente controlables porque requieren grandes infraestructuras para poder tener una repercusión mediática y por tanto una vez más, siguiendo la pista del dinero, todas estas son propiedad de grandes corporaciones de capital, las cuales a su vez son accionistas de todas y cada una de las principales empresas mundiales de todo tipo de necesidades de consumo y energéticas. Esto se puede comprobar buscando la información necesaria, yo no me invento nada. Existen otros medios, como publicaciones alternativas, radios locales y panfletos de determinados movimientos. Pero si somos realistas, estos tienen una incidencia ínfima en comparación con los grandes medios.

Los medios escritos de mayor difusión son todos deficitarios, hasta el que más vende, esto es una información de primera mano de un contacto periodista, pero sin embargo están ahí, al igual que lo son las cadenas de televisión autonómicas. ¿Por qué  son sustentadas?,  porque son necesarias para condicionar, convencer y camuflar lo que sea preciso. El profesional recibe las informaciones del mundo, de agencias de noticias, empresas éstas privadas, donde sus accionistas han de velar por sus intereses. Recibe la noticia y la prepara para ser divulgada, ¿Qué garantía tenemos de su fidelidad e imparcialidad?, me atrevo incluso a dudar de su veracidad en muchos casos.

La radio sufre los mismos síntomas, pero sin embargo, al igual que en los medios anteriores, somos conscientes de que no existe parcialidad entre ellos, porque fácilmente descubrimos las  tendencias políticas de los divulgadores,  a sabiendas de esto, nadie reniega  de su cita diaria con el periódico acompañado de un café o  su emisora habitual de radio en su coche.

Quiero apuntar que la diversidad de tendencia política en la prensa es una dicotomía para dar sensación de pluralidad y libertad, al igual que pasa con la política, que no es más que una dualidad, ya que sirve y cobra de un mismo lugar, el poder financiero. Ambas sirven para recordarnos que vivimos en un estado plural, ya que el Nodo y el régimen nos traen malos recuerdos, pero sin embargo no es más que una tremenda mascarada, ya que en realidad todos son propiedad de los mismos inversores.

Para ganar siempre has de controlar las dos partes del juego, así la victoria es segura. Y si valoramos esto con los acontecimientos actuales podemos observar que da igual quien gobierne o que información nos den, si al final tenemos que obedecer lo que nos dicte el gran capital. Vuelvo a recordar esa frase: “tenemos que contentar a los mercados”, ¿Por qué?, si ellos nos condujeron a esta situación. Un gobierno está para servir al pueblo y un medio está para informarlo, y eso pasa por contarlo todo, por dar alternativas, por mostrar todas las posibilidades.

Nos queda internet como el medio más libre actualmente, pero también es preciso filtrar mucho los contenidos, ya que de la misma forma que podemos obtener una información más libre de censuras, también existen métodos que intoxican o desinforman con el fin de restar veracidad a una posible realidad. Lamentablemente su control llegará tarde o temprano, ya que por todos los medios desean que esté bajo dominio, con el fin de mantener a la sociedad ignorante de la realidad.

A pesar de todo, los preocupantes acontecimientos actuales y el modo de difusión en que son presentados a la sociedad, encierran un siniestro mecanismo de preparación y concienciación en las masas que es más demoledor que la mera situación actual. Pero esta opinión la mostraré más tarde.

Antes quiero valorar el fenómeno de la división, el enfrentamiento, el embrutecimiento y cómo se amilana a la población y con qué fin:

Para ello voy a recurrir a algunas experiencias propias y empezaré por mis formas y conductas de comportamiento. Haciendo crítica constructiva sobre uno mismo, recuerdo dejarme llevar muchas veces por la competitividad absurda, la alteración al volante o cómo muchas veces te ves implicado en una disputa ilógica defendiendo posturas de las que muy probablemente ambas partes no teníamos ni la más remota idea. ¿Por qué el enfrentamiento?, ¿por qué la discusión?, ¿por qué la competencia con los demás? Pues porque flotaba dentro de la misma corriente de vulgaridad. El embrutecimiento del ser humano se fomenta con el trauma y la falta de sensibilidad y espiritualidad, ayudado de estimulantes como el alcohol, el futbol, las drogas, así como la violencia y el odio ideológico.

Un buen día acompañado de buenos amigos nos disponíamos a ver un partido de futbol de gran rivalidad. Estuvimos buscando un bar para ver el encuentro y entramos en uno de tantos de Madrid. Antes de empezar y tras el trascurso de los veinte minutos que allí duramos, me di cuenta de la brutalidad a la que somos sometidos sin darnos cuenta. A gritos, allí se escuchó tal cúmulo de barbaridades, faltas de respeto, deseos de muerte, que me vi privado de mi libertad para poder expresar libremente la simple celebración de un gol u oportunidad, por no crear un altercado ni poner en un aprieto a mis amistades.

Lo peor de todo esto es que simple y llanamente lo consideramos normal,  pareciendo que con los deportes está todo justificado. Aquel día renegué casi totalmente de ese deporte, debido a lo que se había convertido. Esto trasladado a un estadio se convierte en un cúmulo gigantesco de instintos primarios muy lejanos de la evolución de miles de años que se supone hemos vivido. No puedo entender cómo las incidencias de un partido de futbol pueden ser más importantes que los problemas reales de la sociedad, y cómo esas bestias desbocadas, al día siguiente, son fieles corderitos del sistema. El poeta romano Juvenal lo llamaba “pan y circo”. Dos mil años y no hemos evolucionado, tan sólo ha cambiado la cara de los que nos gobiernan y manipulan.

Pero si todo esto es la válvula de escape para miles de personas que no han sido dotadas de sensibilidad, porque el entorno en el que han vivido durante la época más trascendente de sus vidas ha estado marcada por el trauma, la incomprensión, las diferencias sociales, un entorno familiar violento, producto de padres con otro trauma, marcados por las mismas diferencias y estos por otros y otros…, entonces podemos entender ciertas conductas.

Todo apoyado por un modelo educativo donde un niño entra en una fábrica de montaje, divididos por edades, sin distinguirlos y apoyarlos por capacidades, y donde la función publica más importante de la sociedad carece de motivación, puesto que el sueldo de un concejal de festejos de pueblo sin estudios triplica al de un profesor, ¿que podemos esperar?, tan solo una debacle total de la sociedad, cada vez más falta de valores, de motivaciones o de perspectiva y conciencia para mejorarla.

No lo harán, no, porque somos un producto fabricado defectuoso a propósito, para formar parte de una basta masa productiva burda, insensible y maleable con el fin de ser útiles y controlables, que seguiremos los patrones de pérdidas de libertades que el modo de vida nos conduce hasta el final de nuestras vidas. ¿Quién es plenamente feliz?, ¿la ignorancia da realmente la felicidad?

No somos conscientes de lo que somos capaces, porque se nos impide ver. Nacemos con un potencial inmenso, pero a medida que pasan los años somos limitados por cada uno de los mecanismos de este modo de vida, mediante una educación fundamentada en prepararnos para ser obedientes, competitivos y ni tan siquiera poder dudar de la doctrina que se nos impone como verdades absolutas inapelables.

Con este grado de manipulación, del cual la gran mayoría de la población no es consciente, se pueden conducir los acontecimientos de este mundo en la dirección que se desee. Cada vez que en la historia el ser humano ha adquirido un grado de sensibilidad y conocimiento capaz de hacernos evolucionar hacia una sociedad justa y equilibrada, algún factor en la historia ha cambiado esa trayectoria, y no porque el humano sea irremediablemente un fracaso, sino porque esta humanidad ha sido idiotizada y brutalizada a propósito para poder ser dominada como un rebaño. Es por eso que siempre han existido privilegiados y sirvientes, en ambos casos la gran diferencia depende de la información que estos han poseído. Unos disponían de conocimientos históricos y científicos y los otros tan sólo servían para producir y luchar en las batallas. Hoy sí hay disponibilidad a la información, pero una pequeña proporción de la población hace uso de ella, el resto se acomoda con información basura, adormeciendo sus instintos de curiosidad.

Llegado a este punto, los dominantes velan por sus asuntos y con años de antelación preparan sus planes para mantener perpetua su posición privilegiada, para ello saben que es necesario engañar mediante sus canales masivos, ya que son conscientes que en esta era, la dominación pasa por contar con el apoyo de los ciudadanos. Por ello se crean métodos nuevos de mentira, de desvío de la atención, de desinformación, de anulación de frentes de oposición, de contaminación de posibles informaciones alternativas en canales libres, haciéndonos ver que estamos en el bando de los buenos, que con nuestros impuestos pagamos a los liberadores del mundo, cuando en realidad estamos apoyando a los nuevos colonizadores, a los dictadores sin escrúpulos que cada día aplastan una nueva libertad en pro de nuestra seguridad. Nos bombardean de mentiras para crearnos axiomas de los que siempre salimos perjudicados: La crisis es por nuestra culpa, el precio de la energía es por culpa de la falta de recursos energéticos, así como por las provocaciones de los países islámicos, el calentamiento global es un problema, el cáncer parece incurable, no hay cabida para tanta gente en este planeta, mentira, mentira y más mentira.

Todo es mentira, pero si  hacemos caso a lo que sus agentes de información a sueldo nos cuentan, nos lo creeremos y una vez más apretaremos el cinturón. Pero ellos ganaran más y nos recortarán más libertades, nuestros hijos vivirán en un mundo más represivo y menos evolucionado, serán aún más esclavos de este sistema artificial.

Pero todavía voy más allá y cada vez creo más firmemente que un plan conduce los acontecimientos del mundo hacia una vorágine que propicie el caos absoluto y justifique los medios para un cambio de sistema ya diseñado. Ante tal situación, nosotros mismos pediremos a gritos un cambio. Inconscientes aceptaremos un nuevo sistema de orden que alivie la agobiante situación de inestabilidad y corrupción. Sin querer estaremos inmersos en una desgracia de tiranía global sin atisbo alguno de libertad.

Actualmente se está acaparando la atención de la población con los siguientes acontecimientos: corrupción política, la corona salpicada por el mismo mal, incitación a la rebeldía social ante las injusticias, fraude bancario, una latente desigualdad social, engaño político, evidencia del desfalco financiero. Todo ello muy condenable y debería hacerse justicia, pero no es más que un muro que no nos deja ver más allá, y más allá está el verdadero mal que todo lo controla, el verdadero cáncer del mundo, los jefes de estos anteriores, el poder supranacional todo poderoso, el cerebro de tan basta operación, el dueño de prácticamente toda la riqueza. Con estas cortinas de humo, la mayoría jamás verá a sus verdaderos culpables, gracias al bien más preciado, la información, usada ésta como tal o como desinformación según convenga.

En nuestra mano está poder cambiar el mundo y aspirar a vivir una plenitud absoluta, plena de felicidad, bienestar y sabiduría, donde no exista el sufrimiento ni el miedo. Es más que posible y depende tan solo de uno mismo, depende tan solo de desintoxicarse del mundo artificial en el que vivimos y regresar a ser lo que somos, hijos de la Tierra, parte de ella. De ella debemos aprender, de ella debemos proveernos, a ella debemos cuidar. En ella están todas las respuestas. Pero tal vez seamos meros inquilinos de aquellos que nos la han arrebatado.

Yo no poseo la verdad de absolutamente nada, y tal vez todo lo que haya escrito ni sea cierto, ni pueda ayudar a nadie, pero forma parte de mí, de mi aprendizaje y de mi desconexión con el mundo artificial, consumista, egoísta, intimidador y deshumanizado. Plasmando mi visión con estos dos artículos más un tercero final, la perspectiva que del mundo intuye mi mente, condicionada tal vez como el que más, pero siempre ante la máxima de “no me creo nada, pero tampoco descarto nada”, soy un ser individual capaz de configurar una realidad y creo en mí mismo.

Dios como tal no existe, Dios somos nosotros mismos y no nos hemos dado cuenta, porque formamos parte de un universo infinito de posibilidades que aún desconocemos. Es por ello que es preciso salir de esta celda y empezar a buscar en uno mismo, dejando a un lado todo lo externo. Es por ello que tampoco yo quiero convencer de nada a nadie, sólo expreso mi punto de vista. Cada uno particularmente ha de ver la realidad por si mismo y ser consciente del mundo real al que se enfrenta, así como la complicidad en la que participa.

comentarios
  1. Enhorabuena por el post! Un gran ejercicio de reflexión. Ojalá todos fueramos tan reflexivos. Con tanta info-intoxicación no filtramos, o no nos dan tiempo a filtrar. Tomo nota y espero más artículos así! 😉

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